¡DEJENLOS SALIR!

El gobierno Turco ha estado negándole a miles de disidentes el derecho a llevar una vida normal, forzándoles a permanecer en Turquía.

Más de 150,000 pasaportes han sido cancelados desde el fallido golpe de estado del 15 de Julio del 2016. A periodistas destacados, columnistas, académicos, y oficiales de alto rango, así como miles de ciudadanos del común como tenderos, amas de casa, e incluso niños se les ha negado la salida de Turquía.

Miles de civiles han tratado de salir del país después de ser despedidos de sus trabajos por decretos del gobierno, o al enfrentarse a ordenes de arresto y persecución a manos del gobierno Turco, la policía, y la rama judicial.

Sin embargo, muchos de ellos fueron informados de la prohibición de salir del país y la cancelación de sus pasaportes en los aeropuertos, horas antes de la salida de sus vuelos.

Muchos opositores del gobierno han intentado huir de la purga que sacude al país. Algunos se han ahogado después de que sus botes se hundieran en el mar Egeo, mientras que otros han sido capturados y llevados a la cárcel por autoridades Turcas.

Debido a su postura de disidentes, las víctimas de la purga están siendo rechazadas por la sociedad de forma deliberada, no pueden empezar una vida nueva en otro lugar, y no pueden continuar con sus vidas en el país.

Se les está forzando a vivir un lento y doloroso genocidio social.

Como editores de Turkeypurge.com, estamos profundamente preocupados por esta situación que quebranta los derechos humanos más fundamentales. Creemos que la única salida a esta atmósfera de pesadilla es que los pasaportes les sean devueltos a los afectados, y se les permita salir del país para comenzar de nuevo en otro lado.

Hacemos nuestras preocupaciones públicas para así informar a aquellos ciudadanos Turcos y del resto del mundo que aún creen en la democracia.

Estamos haciendo un llamado al gobierno Turco para que le de la oportunidad a las víctimas de la purga de salir del país y así empezar una nueva vida en algún otro lugar del mundo.

¡DÉJENLOS SALIR!