Una corte de Ankara dictó sentencia a favor de arrestar a 5 ejecutivos de dos compañía que solían proporcionar comida y materiales de construcción a instituciones educativas afiliadas con el movimiento de Fethullah Gulen.

A los arrestados se les acusa de se cómplices de una organización terrorista, ya que el gobierno culpa al movimiento de Gulen de estar detrás del fallido golpe de estado del 15 de Julio.

Entre la evidencia que la corte usó para justificar su decisión hay recibos de Bank Asya, un banco de finanzas islámicas, cerrado por el gobierno como parte de su campaña contra el movimiento.