At least three people died and four others were missing after a boat carrying a group of eight capsized on Tuesday in the Maritsa River while seeking to escape a post-coup crackdown in Turkey.

According to Turkish media reports, the dead were identified as Ayşe Abdurrezzak, a 37-year-old teacher who was earlier dismissed from her job in the crackdown, and her children Abdulkadir Enes Abdurrezzak (11) and Halil Munir Abdurrezzak (3).

Turkey’s Disaster and Emergency Organisation (AFAD) managed to recover bodies of the three while those of the four missing were yet to be found at the time of this writing. The eighth, identified as Fatih Yasar, had made it into Greece, according to AFAD.

Yasar told Euronews that the water was so cold that it was so hard to move.

Media said residents near the river heard yells and informed the gendarmerie about the incident.

According to people with knowledge on the matter, the boat was carrying 3 men, 3 children and 2 women.

One of the men, Ayse’s husband, is also a teacher who was earlier dismissed from his job in a post-coup emergency decree.

Thousands of people have fled Turkey due to a massive witch-hunt launched by the Justice and Development Party (AK Party) government against sympathizers of the Gülen movement in the wake of a failed coup attempt on July 15. The government accuses the movement of masterminding the coup while the latter denies involvement.

Some 150,000 people have been detained and nearly 60,000 including academics, judges, doctors, teachers, lawyers, students, policemen and many from different backgrounds have been put in pre-trial detention since last summer. Meanwhile, 150,000 people have lost their jobs in the government’s post-coup purge of state institutions.

Many tried to escape Turkey via illegal ways as the government cancelled their passports like thousands of others.

In Nov 2017, Huseyin Maden, a 40-year-old Kastamonu teacher, also dismissed in the aftermath of the failed coup, drowned along with his wife and three children while seeking to escape further crackdown to Greek island of Lesvos.

 

Las aguas del Mar Egeo y el Rio Maritsa (Evron) en la frontera entre Grecia y Turquía durante los últimos años ha sido la tumba de muchos refugiados sirios que murieron trágicamente. Los últimos sacrificados en estas aguas que dividen los dos países han sido ciudadanos turcos seguidores del movimiento Gülen.

En noviembre del año pasado la familia Maden de 5 miembros intentando cruzar a la isla Midilli se ahogó. El día 13 de febrero 2018 hubo un gran desastre en el Rio Maritsa publicado en noticias de Reuters sin detallar la trágica historia.

El bote plástico que llevaba dos familias de ocho personas, incluido un joven eran miembros del movimiento Gülen que naufragaron en el Rio Maritsa en su intento por cruzar a Grecia. Los cuerpos dos niños y su madre fueron encontrados en la orilla del rio y los demás están desaparecidos según la publicación de Reuters. El joven se presume, logró cruzar a Grecia.

El padre de los niños fallecidos Uğur Abdurrezak encarcelado durante 11 meses tras la purga de Erdogan, fue liberado condicionalmente en enero de este año. Esta familia quiso refugiarse por la purga que se inicio tras el golpe fallido en Turquía.

Al profesor de inglés Uğur Abdurrazak de 39 años y su esposa la profesora de idioma turco Ayse Abdurrezak de 37 años les fue revocada su licencia de profesores y despedidos de sus funciones junto a 30,000 profesores oficiales por ser simpatizantes del movimiento Gülen, en julio de 2016 por el actual gobierno de AKP de Erdogan al declarar el Estado de Emergencia.

Uğur Abdurrezak después de seis meses de perder su trabajo en una madrugada fue arrestado por la policía y sin juicio quedó encarcelado por 11 meses en la cárcel de Kandira. En enero de 2018 fue liberado condicionalmente y su proceso judicial por terrorismo seguía vigente.

EL fiscal pedía a la justicia una condena para Uğur Abdurrezak entre 6.5  y 22 años de prisión, por eso la familia tomó la decisión de refugiarse y dejar el país.

En la madrugada del día 13 de febrero la familia Abdurrezak junto a sus dos hijos, uno de 11 años y el otro de 2 años llegaron al rio Maritsa para cruzar y refugiarse en Grecia. Caminaron 2 o tres horas por coyotes humanos, llegaron al borde del Rio Maritsa a las cinco de la mañana junto a la otra familia seguidores del movimiento Gülen.

Fahrettin Dogan de 30 años y su esposa Asli Dogan de 28 años junto a su bebe Ibrahim Selim Dogan de dos años y medio, también eran miembros del movimiento Gülen e intentaron fugarse de la purga de Erdogan. También les acompañaba a estas dos familias el joven Fatih Yasar. Tres niños, en total 8 personas subieron a un bote plástico para cruzar el Rio Maritsa, pero por causas desconocidas el bote naufragó cruzando el rio.

En la primera investigación por los rescatistas se encontraron los cuerpos de la madre Ayse Abdurrazak y sus dos hijos de once y dos años a la orilla del rio. De las otras cinco personas que intentaron cruzar el rio no se han encontrado sus cuerpos, aún siguen en la búsqueda.

Hace dos años antes, el mundo conoció la tragedia de los refugiados sirios con las imágenes del cadáver del pequeño Aylan en la costa de Turquía que intentaron cruzar con sus familias a Grecia, ahora los refugiados turcos y sus hijos se están ahogando en las aguas de las fronteras de Turquía con Grecia.

Por las purgas y políticas sociales de muerte de Turquía más tragedias terribles pueden ocurrir a los miembros del movimiento Gülen. Según el exministro de justicia y actual representante de gobierno AKP de Erdogan, desde el 15 de julio de 2016 hasta el 30 de enero con las leyes declaradas por el gobierno (KHK), fueron despedidos de sus trabajos y revocadas sus licencias a un total de 110,778 personas.

En la República de Turquia para aplicar a un trabajo del sector privado  o público es necesario un certificado de antecedentes, pero cuando el empleador identifica el estatus de revocado del aplicante por las leyes declaradas de estado de emergencia, el empleador se ve obligado a negar la contratación. Por esta situación, los ciudadanos turcos miembros del movimiento Gülen intentan salir del país ilegalmente buscando nuevas oportunidades de vida ya que sus pasaportes son cancelados por su estatus.

Actualmente en Turquía 50,000 miembros del movimiento Gülen están encarcelados, entre ellos 17,000 mujeres y 700 niños menores de tres años. Más de 120,000 personas están esperando su juicio injusto, sin derecho a abogados.  Más de 10,000 miembros del movimiento Gülen arriesgaron sus vidas y se refugiaron en Europa.